¿Debería considerar la posibilidad de financiar los costos de cierre, las reservas en custodia u otras sumas en efectivo necesarias en el momento del cierre?

Si ha acumulado algo de capital en su propiedad, es posible que al refinanciar pueda "transformar en efectivo" parte de ese capital para cancelar tarjetas de crédito u otra deuda renovable, hacer mejoras en su casa, pagar matrículas o cuotas universitarias o hacer cualquier otra cosa que pueda imaginarse. Lo mismo sucede con los costos de refinanciamiento: si posee suficiente capital en su propiedad, es posible que pueda incluir en el préstamo parte del efectivo que tenga que pagar en el momento del cierre.

Parte del "efectivo necesario para cerrar", como se lo llama a veces, incluye costos y cargos de liquidación del cierre, intereses pagados por anticipado, reservas en custodia, cargos aplicados por el gobierno local o del estado, e incluso fondos extra necesarios para cancelar la hipoteca existente. A veces, estos costos pueden financiarse, total o parcialmente, como parte del nuevo préstamo hipotecario.

Pero debe ser cuidadoso. No siempre es posible tomar en préstamo hasta el 100% del valor de la propiedad. Muchos programas de préstamo se basan en la proporción entre el saldo de capital del préstamo y el valor en el mercado de la propiedad (lo que se conoce como "loan-to-value ratio" - LTV). Es posible que pueda acceder a una hipoteca refinanciada en condiciones muy ventajosas si toma prestado no más del 80% del valor de la propiedad, pero podría no quedar en situación de acceder a las mismas condiciones si toma prestado un 90%. En la mayoría de los casos, podemos ayudarlo a acceder a programas de préstamo para refinanciamiento por hasta el 95% del valor de su propiedad, pero cuanto más baja sea la proporción entre el saldo de capital del préstamo y el valor en el mercado de la propiedad (es decir, cuanto menos tome en préstamo), mejores serán las condiciones que podrá obtener.

La conclusión es que, en muchos casos, puede reducir los costos iniciales que implica refinanciar su hipoteca a cambio de pagos mensuales más altos durante toda la vigencia del préstamo. Pero que esto sea posible, y en qué medida, depende del valor de su propiedad y del monto de su nueva hipoteca, así como de qué opciones decide que son más adecuadas para usted.

Si ha mantenido su hipoteca actual por algunos años, lo más probable es que haya acumulado capital suficiente como para financiar el efectivo necesario para el cierre y que aún le quede un saldo de préstamo más pequeño que el original... un saldo que le permitirá acceder a un programa hipotecario en condiciones favorables vinculado a la proporción entre el saldo de capital del préstamo y el valor en el mercado de la propiedad. ¡Podemos ayudarlo a decidir!

Muchas personas hallan ventajoso pagar el efectivo necesario en el momento del cierre extrayendo esos fondos de cuentas corrientes, de ahorros o de mercado monetario, o bien utilizando otros activos. Esto es así porque cuanto menos uno tome prestado sobre el nuevo préstamo refinanciado, menor será el pago mensual. Pero trabajaremos con usted para ver si hay algún programa de refinanciamiento conveniente para usted, basándonos en su capacidad y buena voluntad para pagar los costos de cierre y otros cargos, así como en el monto que desee tomar prestado.

Queremos que encuentre el mejor préstamo, ¡queremos trabajar para usted!

Got a Question?

Do you have a question? We can help. Simply fill out the form below and we'll contact you with the answer, with no obligation to you. We guarantee your privacy.

Your Information
Your Question